Cuerpos alargados en la dirección del desplazamiento (hidrodinámicos) permiten una mayor velocidad, que le servirán al animal para huir o para cazar dependiendo de sus hábitos. El impulso para conseguir este desplazamiento puede ser generado de diferentes maneras:
- Los peces se impulsan con un movimiento de oscilante de izquierda a derecha.
- Los mamíferos acuáticos lo hacen con movimientos verticales.
- Las aves pueden utilizar las alas adaptadas como los pingüinos, que son alargadas y estrechas pero muy musculadas, lo que les permite batirlas muy rápido y avanzar en el agua.
- Los pulpos utilizan sistemas a propulsión (a chorro).
Cuando la mayor parte del tiempo se está nadando (como peces o delfines) es necesario también un sistema de equilibrio para controlar el movimiento dentro del agua (a modo de timón, por ejemplo): las aletas.